Por Joaquín Sorondo
Hace un tiempo, en un seminario al que fui invitado a participar tuve la suerte de conocer a Felipe Berríos, cura jesuita chileno que fundó Un Techo para mi País.
Más allá de la inteligencia, humildad y luminosa sonrisa de este hombre, me impactó la manera de explicar lo que pasa en nuestro continente con la pobreza y desigualdad.