► Bienvenido a nuestro sitio web, esperemos te guste y nos visites recurrentemente ◄
La pàgina se està cargando...

domingo, 18 de septiembre de 2011

Primeros pasos para reciclar la basura electrónica en la ciudad

Print Friendly and PDF
por Ignacio Andreychuk

Son residuos muy contaminantes para el medio ambiente y van directo a los rellenos sanitarios o basurales. En la Argentina faltan políticas públicas de reciclado. En Santa Fe, el municipio establecerá puntos de entrega para descartarlos en forma segura.
“¿Qué hago con una computadora que no sirve? ¿La tiro al cesto de basura? ¿Dónde puedo llevar los aparatos eléctricos y electrónicos que ya no uso?”. Las preguntas sobre el destino que hay que brindarle a este tipo de chatarra aún no tienen una respuesta clara. En la Argentina no existen políticas aplicadas al reciclaje de la basura informática y tecnológica que puedan amortiguar el peligro tóxico. Por el contrario, la “solución” más común es la disposición en basurales a cielo abierto o rellenos sanitarios.
Para los expertos, la colocación en estos lugares implica un riesgo de contaminación impredecible, aunque es mejor que acumularlas en el domicilio, ya que de esa manera aumenta considerablemente el peligro para la salud. El incremento de la basura electrónica es cada vez mayor: en el país se generan 120.000 toneladas anuales de estos residuos, mientras que en Santa Fe -según las estimaciones del municipio- se producen 1.000 toneladas por año.
Dentro de unos meses, la ciudad tendrá varios puntos de entrega de los AEE (Aparatos Eléctricos y Electrónicos) que estén para descartar. “El próximo paso es informar a los vecinos dónde se podrán llevar los artefactos, pero abriremos varias bocas de recepción”, anticipó Carlos Pereyra, director del Programa de Trabajo y Empleo, en diálogo con El Litoral. La iniciativa incluirá a los Centros de Distrito (son ocho en total) como instancia inicial para el descarte de los artefactos en desuso.
“El material se recepcionará y posteriormente se lo llevará a uno de los talleres montados en la Estación Belgrano (uno de los galpones que están al costado de la nave central)”, precisó Pereyra. Allí funciona hace más de un mes el programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo. Son chicos de 18 a 24 años, desocupados y con estudios secundarios incompletos, que se están capacitando en como desmantelar una computadora y otros equipos informáticos.
El director del Programa de Trabajo y Empleo del municipio reconoció que están preocupados por el impacto de los grandes generadores de basura electrónica: las empresas productoras de artefactos tecnológicos, el Estado, las organizaciones e instituciones en general.
La intención es clasificar los Raee (Residuos de Aparatos

Contaminación
El impacto al medio ambiente que genera este tipo de basura se da por la composición química que poseen los aparatos electrónicos, fundamentalmente por los metales pesados (plomo, mercurio, cadmio, berilio) y químicos peligrosos (retardantes de fuego bromados, bifenilos prolibromados, etc.).
Por lo tanto, los Raee no pueden eliminarse de la misma forma que los residuos domiciliarios y finalizar en basureros comunes, porque es allí donde se genera la contaminación. Sin embargo, en la actualidad se desecha un 98 % (ver cifras) del total de estos residuos directo a basurales o rellenos sanitarios sin una adecuada gestión, con lo cual se contaminan el suelo, las napas de agua, el aire y se afecta la salud de las comunidades vecinas.
Un informe de la organización ecologista mundial Greenpeace señala que la fabricación de una computadora implica un consumo intensivo de materiales y energía. Por ejemplo, para fabricar una PC de escritorio se precisan al menos 240 kg de combustibles fósiles, 22 kg de productos químicos y 1.500 kg de agua.
Argentina no cuenta hoy con infraestructura de recuperación y reciclado de estos residuos, por lo tanto la mayor parte termina arrumbado en hogares o descartados en basurales, rellenos sanitarios o integrando el circuito informal.
En Santa Fe empiezan a verse las primeras acciones tendientes a apaciguar el impacto ambiental que producen los desechos electrónicos. Se requiere una fuerte inversión del Estado para reciclar esta basura y un mayor compromiso de las empresas productoras de insumos informáticos y de telecomunicación para lograr un recupero más importante de los materiales que cuando se degradan en forma no segura favorecen la contaminación del ambiente y la salud.

Fuente: ellitoral.com