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jueves, 11 de agosto de 2011

Bolivia cercena la libertad de prensa

Print Friendly and PDFEl Parlamento boliviano ha sancionado una ley de telecomunicaciones que restringe la participación del sector privado.
Con la misma matriz que en la Argentina, Ecuador o Venezuela, el presidente boliviano, Evo Morales, quien, como otros políticos regionales, se refiere frecuentemente a la prensa privada como a un enemigo personal, acaba de hacer sancionar en su país una nueva ley de telecomunicaciones que restringirá severamente la participación del sector privado en esa actividad. Denominada ley de telecomunicaciones, tecnologías de información y comunicación, la norma restrictiva ha sido aprobada por el Parlamento del país vecino, dominado sin dificultades por el Movimiento al Socialismo (MAS), que lidera Morales. También allí el autoritarismo procura desde hace rato silenciar el disenso e inculcar férreamente el discurso único, esto es, el que predica el oficialismo.
La ley mencionada pone inmediatamente "a disposición del Estado" a todos los medios de comunicación, incluidos los operadores de Internet, y posibilita las escuchas telefónicas sin necesidad de autorización judicial de ningún tipo en casos de "conmoción interna" o de amenazas contra "la seguridad del Estado", o de desastres naturales o agresiones externas.
De ahora en adelante, los privados sólo podrán tener un 33 por ciento del espacio radioeléctrico, como en la Argentina. Otro 33 del sector quedará, según dispone la nueva reglamentación, directamente en manos del Estado. Un 17 por ciento adicional estará a disposición de los sindicatos y el otro 17 se distribuirá entre los movimientos indígenas, o sea entre aquellos que sean afines al gobierno, aunque la ley no lo diga.
De esta manera, el gobierno de Evo Morales controlaría nada menos que el 67 por ciento de las licencias de radio y televisión que seguramente emitirán mensajes afines a los de su gobierno, ya que ésa es la intención no ostensible de la nueva legislación.
La Asociación Boliviana de Radiodifusoras calcula que unas 400 radios privadas que hoy operan en Bolivia podrían perder en el futuro sus respectivas licencias y desaparecer del aire. Esto ocurriría mediante el simple procedimiento de no renovar las licencias a su vencimiento y adjudicarlas luego a otros titulares. Bolivia, recordemos, tiene unas 800 emisoras. Muchas de ellas han estado tradicionalmente y siguen estando en manos de la Iglesia Católica, a la que Morales ataca continuamente.
Un centenar de emisoras han sido recientemente puestas en actividad por el gobierno de Morales con financiamiento y ayuda iraní, y conforman ahora una "cadena comunitaria", pública obviamente. Morales ha fundado, además, un diario y una televisora estatales, que aplauden sin cesar sus políticas.
La nueva norma para la radiodifusión y las telecomunicaciones permite además al Estado cerrar aquellos medios que, a su criterio, propalen reiteradamente opiniones que sean consideradas por el poder como racistas o discriminatorias. La asimetría que ahora promueve abiertamente el dominio de los medios por parte del sector público presumiblemente será, según enseña la historia, responsable de que Bolivia mantenga uno de los sistemas de telecomunicaciones más primitivos de la región. Y, peor aún, de que sus autoridades continúen cercenando impunemente la libertad de opinión.

Fuente: lanacion.com.ar