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domingo, 13 de junio de 2010

Cada vez más denuncias sobre el uso de agroquímicos

Por Sergio Salerno

Graciela Cristina Gómez es una frontal abogada/escribana egresada de la UBA, especializada en temas ambientales, que sostiene una durísima lucha contra el uso de agroquímicos tanto en zonas sojeras como en arrozales y en otros cultivos.
Oriunda de la provincia de Santa Fe, viaja permanentemente a los pueblos fumigados, junta pruebas y denuncia lo que muchos callan. En su blog www.ecosderomang hay una gran cantidad de casos de pueblos e individuos afectados por fumigaciones con glifosatos y otros agrotóxicos. Fue panelista en las jornadas sobre temas ambientales que organizaron el 13 y 14 de mayo la Defensoría del Pueblo de la Nación y la Asociación Periodistas Ambientales, a la que asistió invitada esta revista. Luego de exposición, fue entrevistada por NATIVA.

Nativa: -¿Por qué razón este tema casi no aparece en los grandes medios nacionales ni en los locales?

Graciela Gómez: -El tema de los medios no es tan difícil de explicarlo, no se sabe y se oculta porque los multimedios, tanto Clarín como La Nación, son los que concentran gran parte del espectro de prensa de todo el país y este tema no conviene que salga a la luz. Nosotros publicamos en el blog y en cadenas y ahora con la Asociación Periodistas Ambientales y en la prensa extranjera. Pero aquí en la Argentina no se hacen eco y menos en las provincias sojeras. Es un tema tabú, no se lo quiere tratar y hay mucha gente enferma que se anima a denunciar, pero eso no sale en los medios. Yo he recibido amenazas y también los medios que me hicieron notas, cartas para que me retracte y tuve muchos conflictos el año pasado, pero voy a seguir adelante aunque me sigan amenazando y apretando yo voy a seguir adelante.

-Hubo algunos ausentes en este panel de Agroquímicos.

-El gran ausente en este seminario es el Senasa y el señor del Casafe (por Guillermo Cal que fue invitado y había confirmado su presencia). Nosotros estamos representando a la salud y a la ciencia y el señor del Casafe venía a representar a todas las “empresas del espanto” que yo las llamo (por Syngenta, Bunge, Bayer, Monsanto, entre otras).

-¿Qué está pasando en Europa y en EEUU?

-En Europa hay concientización; ellos exportan para no contaminarse, pero a nivel mundial sabemos las consecuencias del glifosato y todos los plaguicidas. Lo que pasa es que en nuestro país, tercero en el mundo como productor de soja, y en la Unión Europea el principio de equivalencia sustancial ha sido dejado de lado desde 2001. La Organización Mundial de la Salud ha regulado el glifosato como clase 1, la EPA lo ha regulado como Clase 2, por su peligrosidad y para precaución, y aquí se sigue negando la toxicidad y el Senasa lo ha clasificado como clase 4, totalmente inocuo.

-Doctora me llamó la atención la cantidad de casos de afecciones y muertes que mencionó en su disertación.

-Sí es que se oculta esa información, nunca usted la va a ver publicada. Hay muchísima gente que denuncia, muchísima gente con cáncer, con malformaciones, con casos de alergia, con problemas respiratorios. En Chaco, el problema no es la soja, sino el arroz ya que la arrocera se fumiga igual que la soja y hay casos pediátricos de leucemia. Eso se ve en Chaco y Corrientes por el arroz, en Misiones por los pinos y eucaliptos, en Santa Fe por la soja y el arroz. En la localidad de Bandera, Santiago del Estero, los casos que denuncié la semana pasada son realmente terribles.

-¿Qué pasó en Bandera?

-Hay una pista de karting marcada con bidones vacíos de glifosato, hay tres pistas de aterrizaje marcadas con bidones, y fumigan arriba de las casas, de la gente y de los animales, y como escasea muchísimo el agua el triple lavado de los bidones vacíos no se hace. La gente pide que por favor se regule porque están fumigando encima de ellos, porque el avión con carga o sin carga debe pasar por arriba del ejido urbano porque justamente hay tres pistas de aterrizaje en la localidad. Eso no se regula, el intendente hace caso omiso y esa regulación por ordenanza se rechazó tres veces y fue lo que se denunció la semana pasada.

-Usted también denunció el caso de los banderilleros (personas ubicadas en el campo para señalar los sitios de fumigación, mientras se está fumigando).

-La primera vez que se tocó ese tema fue en un diario santafesino y cuando fue la inspección Sanidad Vegetal de Santa Fe que tenia sólo 6 inspectores en ese momento junto con el Ministerio de Trabajo y el de Salud dijeron que no era real. Las familias de estos chiquitos usados, de entre 6 y 11 años, fueron acalladas y amenazadas, porque son gente muy humilde y sus padres también trabajan para esos productores; el intendente negó el tema y se lo ocultó. Después salió a la luz que algo se había encontrado hasta que el año pasado yo viajé a la localidad La Criolla y entrevistamos a 4 personas que trabajaron de banderilleros.

-¿Las pastillas que se colocan en los camiones que transportan soja y que según vi en diarios del interior causaron la muerte de algunos camioneros, que función cumplen?

-Matar los gorgojos del cereal, puede ser otro tipo de cereal, pero justamente los camiones en que ha muerto gente trasportaban soja. La soja tiene un horario de salida y uno de llegada y se estaciona a los camiones para descargar en los playones de estas grandes empresas en Santa Fe, en el puerto de San Lorenzo o en el puerto de San Martín. Y los camioneros esperan ahí y en ese tiempo en el grano crecen los insectos, entonces le ponen el insecticida que son unas pastillas grises que están prohibidas desde el año pasado, pero las siguen usando Tienen un olor muy parecido al ajo, se llama fosfina y en contacto con el aire explotan y generan un gas que el camionero mientras duerme inhala sin darse cuenta y muere. Hay casos subidos en las páginas web.

-¿Cuáles son las afectaciones a la salud humana que usted ha observado por agrotóxicos como el glifosato por ejemplo?

-Lo que más se ve son las afecciones respiratorias, muchos casos de alergias, y como son enfermedades a largo plazo, después se van viendo los rasgos de cáncer y cuando están en gestación, según el periodo en que reciben la fumigación, después lo ves en el feto. Son sustancias que se llaman disruptores endocrinos porque engañan a la hormona de tres formas diferente y por eso se producen tantos casos de deformaciones.

Toxicidad aguda

La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) –EEUU- ya reclasificó los plaguicidas que contienen glifosato como clase 2, altamente tóxicos. En la Organización Mundial de la Salud, sin embargo, el ingrediente activo (glifosato) está clasificado como extremadamente tóxico (categoría I). Jorge Kaczewer, investigador y médico. Universidad Nacional de Buenos Aires. www.ecoportal.net

Entrevista realizada por Sergio Salerno, Revista Nativa, salud, ambiente y ciudadanía - Tandil, Provincia de Buenos Aires.